Celebrar el Día del Veterinario 2026
con mirada al futuro
Tiempo de lectura:
3 min
Este año, la celebración del Día del Veterinario en Colombia será probablemente más especial que la de años anteriores. La razón es simple: después de tantos años de un trabajo pausado y predecible, pueden mirar por la ventana al horizonte y saltar de alegría.
A partir de este año, ser veterinario será diferente.
La creciente tendencia a tener más mascotas se ha consolidado como un mercado estructurado, en el que los hogares han incluido el consumo de sus mascotas al del presupuesto familiar. Ya no se trata solo de un boom pet. A nivel global, esto hace parte de un mercado que superó los US$200 mil millones en 2025, empujado por la humanización y la preferencia por productos premium de salud y bienestar.
En Colombia, la transformación la observamos en estas cifras: según el DANE, aproximadamente el 67% de los hogares conviven con al menos una mascota. En 2020, esta cifra era del 48%. Como si fuera poco, el número de hogares con dos o más mascotas aumenta.
Se trata de un mercado cada vez más competido. Al investigarlo, nos hemos encontrado con una pregunta que con frecuencia se hacen muchos veterinarios: ¿qué estrategias pueden marcar la diferencia entre una clínica “como las de antes” y una atención verdaderamente eficiente y rentable? ¿Los insumos? ¿La ubicación? ¿El precio? ¿Los horarios? ¿Las buenas prácticas clínicas? Hay un grupo de veterinarios —los más inquietos, los que han decidido posicionarse en un estándar superior— que se hacen esta pregunta adicional: ¿cómo ofrecer todo eso sin renunciar a la seguridad, a la calidad que sus pacientes y sus familias merecen?
Muchas clínicas veterinarias en el país han dejado de ver la bioseguridad de grado hospitalario como un lujo. Estos profesionales nos dicen que es una herramienta para optimizar procesos, mitigar riesgos y, sobre todo, para proteger el activo más valioso de una clínica: la confianza que los cuidadores depositan en ellos. Saben, por experiencia propia, que prevenir una infección no solo evita gastos enormes en tratamientos y hospitalización, sino que protege su reputación y mejora el pronóstico de sus pacientes.
Están ocupadas en resolver problemas concretos: cómo evitar infecciones postoperatorias que alargan hospitalizaciones, cómo proteger a su equipo humano de enfermedades zoonóticas, cómo gestionar el tiempo cuando lavar y reusar textiles consume horas valiosas, y cómo construir confianza en una era donde cualquier incidente se vuelve viral en redes sociales.
Por eso, hoy muchas clínicas están revisando sus protocolos de bioseguridad, invirtiendo en insumos de un solo uso que les ahorran tiempo, protegen a su equipo y reducen el riesgo de llevar patógenos del animal al hogar del cliente. Están aprendiendo a comunicar que usan materiales de grado médico humano para atender el bienestar animal.
Todo esto para competir en un mercado que reclama servicios «premium», porque las mascotas son mucho más que animales de compañía.
¿Y qué es lo que más inquieta hoy a los veterinarios? ¿Cuál es la propuesta de valor que quieren ofrecer?
No todos los veterinarios se preocupan por lo mismo. Algunos aún compiten por precio, y para ellos cualquier insumo sirve. Pero hay otros —que perciben un profundo cambio en los patrones de sus clientes— que están genuinamente preocupados por ofrecer lo mejor a sus pacientes, y, al mismo tiempo, necesitan que su clínica sea sostenible sin bajar sus estándares. Saben que el pastel es enorme, y que cada vez más clínicas están compitiendo por un cliente más informado. Se ocupan por construir confianza como la estrategia que los va a diferenciar en un mercado cada vez más lleno de ofertas.
No solo entran en juego los servicios preventivos de salud, como las vacunas a tiempo, los chequeos periódicos o la desparasitación obligatoria.
Se espera una mayor demanda de especialidades de alto nivel, que requieren salas de alto nivel, como cardiología y oncología.
Para un cuidador se vuelve importante entonces no solo lo que ve y recibe en su chat. Lo que no se ve y asegura los mejores estándares es lo que garantiza la salud de su mascota y la salud emocional de toda la familia.
Conclusión
En este Día del Veterinario, celebramos a esos profesionales que cada día eligen ir más allá. Los que entienden que, en un país donde dos de cada tres hogares ya tienen mascotas y el consumo en salud y bienestar no para de crecer, destacar por la calidad no es más costoso: es más ético, más seguro y, sobre todo, es la mejor manera de honrar la confianza que las familias depositan en ellos.
Diferenciación Premium
Es momento de ofrecer grado médico humano en tu clínica. Mejora la percepción de la marca y proteje a los pacientes con lo mejor en bioseguridad.
Eficiencia Operativa
Elimina el gasto en lavado y esterilización. Nuestros insumos de un solo uso ahorran tiempo valioso y reducen riesgos postoperatorios.
¿Quieres conocer nuestra oferta de productos VET?
Por Katy Schuth B. – Redactora









Imagen uso exclusivo UM


