Actualizado agosto 25 – 2026
Revisado julio 2 – 2024
Publicado marzo 5 – 2021
IAAS y sostenibilidad: por qué prevenir infecciones es una inversión estratégica para tu hospital
Tiempo de lectura:
6 min
Las infecciones agotan recursos, colapsan infraestructuras, aumentan desigualdades y amenazan la continuidad de los servicios esenciales.
Por eso, prevenir infecciones es una inversión estratégica para la sostenibilidad global.
¿Qué relación tienen las infecciones con la sostenibilidad?
Un mundo sostenible es un mundo con salud. Una sociedad que no puede controlar la propagación de patógenos no puede sostener su desarrollo económico, su desarrollo social y económico, ni la estabilidad de sus sistemas de salud. La crisis que vivimos por la pandemia por Covid19 puso en evidencia que las infecciones no solo son un peligro para la salud humana, también afectan diversos aspectos cruciales para el bienestar y el progreso.
El desafío actual: infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS)
Las infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS) representan una de las amenazas más graves y cotidianas para la seguridad del paciente. No se trata de un problema local, afecta a millones de personas cada año y compromete la viabilidad de los sistemas de salud en todo el mundo.
Según los datos del Informe mundial sobre prevención y control de infecciones 2022, de la Organización Mundial de la Salud, OMS, aproximadamente uno de cada diez pacientes a nivel global adquiere al menos una IAAS durante su estancia hospitalaria. Esta cifra se agrava significativamente según la región: mientras que en países de altos ingresos se estima que siete de cada cien pacientes contraen una infección, en países de ingresos medios y bajos la tasa asciende a quince de cada cien pacientes.
En las unidades de cuidados intensivos (UCI), el riesgo es aún mayor, con tasas de IAAS que pueden alcanzar el 30%. Esta alta prevalencia se traduce en un costo humano y económico devastador: aproximadamente uno de cada cuatro casos de sepsis a nivel mundial tiene su origen en una infección asociada a la atención sanitaria. Solo en Europa, las IAAS generan 25 millones de días de hospitalización adicionales cada año.
En el 2024, el informe subrayó que los pacientes en países de ingresos bajos y medianos enfrentan un riesgo hasta 20 veces mayor de contraer IAAS en comparación con las naciones de ingresos altos[1].
La amenaza de la resistencia antimicrobiana (RAM)
Las infecciones intrahospitalarias son difíciles de tratar y constituyen el motor principal de la resistencia a los antimicrobianos (RAM)[2], reconocida por la OMS como una de las diez principales amenazas para la salud mundial.
Según la OMS, se estima que anualmente, en el mundo, 136 millones de IAAS son resistentes a los antibióticos, de las cuales 119 millones ocurren en países de ingresos medios. Los pacientes infectados con RAM tienen una mortalidad entre de dos a tres veces mayor que aquellos infectados por patógenos tratables.
La emergencia se agrava ante la falta de nuevos antibióticos. aunque se están implementando nuevas estrategias, el modelo económico actual sigue sin funcionar: mientras el uso del medicamento debe ser restringido para preservar su eficacia, esto limita drásticamente las ventas y hace que el retorno de la inversión sea insuficiente. Los altos costos de I+D desanima a los inversionistas. Como se señaló en el World Health Summit 2025, la carga del desarrollo de antibióticos recae en gran medida sobre pequeñas empresas, ya que las grandes compañías farmacéuticas no están interesadas.
Entre 2017 y 2023, solo se aprobaron diez nuevos antibióticos a nivel global, de los cuales apenas dos fueron clasificados por la OMS como innovadores.
Para los antibióticos, el retorno comercial de la inversión en I + D parece poco atractivo hasta que haya surgido una resistencia generalizada contra generaciones anteriores de drogas, momento en el cual es posible que el nuevo antibiótico ya no tenga protección de patente o que pronto lo pierda. El mercado total de antibióticos es relativamente grande: alrededor de 40 mil millones de dólares de ventas al año, pero solo alrededor de 4.7 mil millones de dólares de este total por ventas es de antibióticos patentados (es aproximadamente lo mismo que las ventas anuales de uno de los medicamentos más vendidos contra el cáncer). Por tanto, no es de extrañar que las empresas no estén invirtiendo en antibióticos a pesar de las muy altas necesidades médicas. Esta voluntad no cambiará hasta que alineemos mejor las necesidades de salud pública con los incentivos comerciales[3].
Por fortuna, ya se han creado nuevos estímulos económicos para revitalizar la investigación. El modelo de suscripción, implementado en el Reino Unido, desvincula el pago a las farmacéuticas del volumen de ventas, remunerándolas en función del valor del antibiótico para el sistema de salud, con pagos millonarios para innovaciones revolucionarias. En la Unión Europea, se impulsa la introducción de un mecanismo que proporciona incentivos de mercado adicionales para el desarrollo de nuevos antimicrobianos. En Alemania, se ha implementado desde 2023 la fijación de precios libres para antibióticos de reserva, eliminando barreras económicas para su comercialización.
A pesar de estos avances, los expertos advierten que se necesitan incentivos a gran escala y coordinados globalmente para garantizar un flujo sostenible de nuevos antibióticos más allá de 2030.
El ecosistema de riesgo: el hospital como punto crítico
Los centros sanitarios son, por su propia naturaleza, entornos de alta concentración de patógenos y pacientes vulnerables. Varios factores contribuyen a que los hospitales sean epicentros de infecciones:
Alta densidad de huéspedes susceptibles
La enfermedad del paciente altera su flora bacteriana y deprime su sistema inmunológico.
Interacción constante
El contacto frecuente entre pacientes y personal sanitario facilita la transmisión cruzada.
Fómites y superficies
Los patógenos persisten en superficies, equipos médicos y textiles, actuando como reservorios silenciosos.
Procedimientos invasivos
Las cirugías y el uso de dispositivos médicos crean vías de entrada para los microorganismos.
Por fortuna, ya se han creado nuevos estímulos económicos para revitalizar la investigación. El modelo de suscripción, implementado en el Reino Unido, desvincula el pago a las farmacéuticas del volumen de ventas, remunerándolas en función del valor del antibiótico para el sistema de salud, con pagos millonarios para innovaciones revolucionarias. En la Unión Europea, se impulsa la introducción de un mecanismo que proporciona incentivos de mercado adicionales para el desarrollo de nuevos antimicrobianos. En Alemania, se ha implementado desde 2023 la fijación de precios libres para antibióticos de reserva, eliminando barreras económicas para su comercialización.
A pesar de estos avances, los expertos advierten que se necesitan incentivos a gran escala y coordinados globalmente para garantizar un flujo sostenible de nuevos antibióticos más allá de 2030.
El costo de las IAAS: impacto humano y económico
Las IAAS ponen en riesgo la vida de los pacientes y generan un impacto multidimensional que afecta la sostenibilidad de las sociedades. Podemos detallar estas consecuencias directas:
Las IAAS son el principal factor de riesgo para la seguridad del paciente. El Estudio De Prevalencia de Eventos Adversos en Hospitales de Latinoamérica, IBEAS, reveló que la infección nosocomial fue el evento adverso más frecuente en América Latina, con un 37,14% de incidencia.
Un paciente con IAAS requiere más días de hospitalización, pruebas diagnósticas adicionales, procedimientos de rescate y medicamentos de alto valor. Las infecciones por bacterias resistentes pueden disparar los costos hasta US40,000 por paciente.
Las camas ocupadas por infecciones prevenibles limitan la rotación de pacientes, bloquean quirófanos y saturan las unidades de cuidados intensivos, una ineficiencia que disminuye los buenos resultados.
Impacto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
Dos de los pilares de la sostenibilidad, economía y sociedad, sufrieron fuerte impacto negativo por la pandemia por Covid19, mientras por las redes nos alegrábamos de los pequeños cambios positivos en la naturaleza. Las cifras del impacto de la infección son impactantes:
ODS 1 (Fin de la pobreza):
«En 2020, la proporción mundial de trabajadores que viven con sus familias por debajo del umbral internacional de pobreza aumentó por primera vez desde 2000 (año en que se inicia la serie de datos), alcanzando el 7,2%, lo que se tradujo en ocho millones de trabajadores adicionales que viven en la pobreza en comparación con 2019.»[4]
El ODS 3 (Salud y bienestar)
También varió al aumentar la morbilidad y mortalidad como consecuencia del virus y de otras enfermedades que no tuvieron atención sanitaria.
El ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico)
La crisis generó 28 millones de desempleados adicionales en 2021 respecto a 2019, con un impacto desproporcionado en mujeres y trabajadores informales.
Estos datos, aún incipientes, muestran la necesidad de controlar las infecciones para lograr un desarrollo sostenible.
Construcción de sistemas de salud sostenibles
Para enfrentar el desafío de las IAAS y promover la salud como factor de sostenibilidad, es crucial construir sistemas de salud que prioricen la prevención, el control de infecciones y la equidad en la atención sanitaria. Un sistema de salud sostenible no solo debe ser capaz de atender eficazmente a sus pacientes actuales, sino también estar preparado para enfrentar futuros brotes y epidemias.
Prevención y control de infecciones

Implementar prácticas efectivas de prevención y control de infecciones es fundamental para reducir las IAAS. Esto incluye la adhesión estricta a los protocolos de higiene, el uso adecuado de equipos de protección personal y dispositivos de uso único y la implementación de programas de vigilancia epidemiológica para monitorear y responder rápidamente a brotes de infecciones. La educación y capacitación continua del personal sanitario son esenciales para garantizar la adherencia a estas prácticas y mejorar la calidad de la atención. Estas estrategias son efectivas.
Uso racional de antibióticos

El uso racional de antibióticos es crucial para combatir la resistencia antimicrobiana. Las instituciones sanitarias pueden ayudar a reducir la propagación de bacterias resistentes al establecer protocolos claros para la prescripción y administración de antibióticos, limitar el uso de antibióticos de última línea a casos estrictamente necesarios y fomentar la supervisión a pacientes y cuidadores.
Gestión de residuos hospitalarios

Una gestión adecuada de los residuos hospitalarios es esencial para prevenir la diseminación de patógenos. La separación y eliminación correcta de los residuos contaminados, junto con el uso de tecnologías avanzadas para su disposición final, ayudan a minimizar el riesgo de infecciones. Las instituciones sanitarias deben adoptar políticas de sostenibilidad ambiental que incluyan la gestión responsable de los residuos y la modernización de la disposición final de materiales con componentes plásticos.
Fortalecimiento institucional

Invertir en infraestructura, equipos de alto desempeño y recursos humanos capacitados reporta disminuciones en la tasa de infecciones y aumenta la eficiencia. Un enfoque integral que incluya la mejora de los servicios de salud, la adopción de tecnologías avanzadas y la promoción de la investigación y la innovación es esencial para construir sistemas de salud sostenibles.
Promoción de la sostenibilidad global

Los gobiernos, las organizaciones internacionales y las entidades privadas deben colaborar para desarrollar políticas y estrategias que promuevan la prevención de infecciones y el uso racional de antibióticos. Apoyar los sistemas de vigilancia epidemiológica y fomentar la cooperación internacional son pasos clave para enfrentar las amenazas de las IAAS y asegurar la salud y el bienestar de las generaciones futuras.
Concientización y educación

La concientización y educación de la población general y del personal sanitario sobre la importancia de la prevención de infecciones y el uso racional de antibióticos son fundamentales para reducir las IAAS. Campañas de sensibilización, programas educativos y la inclusión de la prevención de infecciones en la formación profesional son medidas efectivas para promover un cambio de comportamiento y mejorar la sostenibilidad en la atención sanitaria.
Las infecciones asociadas a la atención sanitaria representan un desafío significativo para la sostenibilidad de los sistemas de salud y el bienestar global. La resistencia antimicrobiana, los altos costos económicos y el impacto en los ODS subrayan la urgencia de abordar este problema.
Construir sistemas de salud sostenibles, implementar prácticas efectivas de prevención y control de infecciones, utilizar EPP y ropa quirúrgica de uso único y desempeño adecuado al riesgo, y fomentar la colaboración global son acciones esenciales para reducir las IAAS y promover un futuro más saludable y sostenible para todos.
Elementos de Protección Personal
Union Medical
Protección para el personal de la salud y los pacientes
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Por Katy Schuth B. – Redactora









