Cómo elegir textiles adecuados
para entornos de riesgo biológico

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¿Qué diferencia hay entre «impermeable», «resistente al agua» y «absorbente»? Entender estas características es clave para decidir que elementos de protección personal e insumos son los que realmente requiere una organización con exposición a riesgos biológicos.

La elección de textiles para entornos que manejan riesgo biológico, tales como hospitales, laboratorios, veterinarias, agroindustrias, investigación y saneamiento, es una decisión crítica para garantizar la seguridad del personal y de la comunidad. Sin embargo, no siempre es claro qué características buscar en los materiales de los elementos de protección personal (EPP) e insumos para minimizar riesgos y aumentar productividad. Conceptos claves como impermeabilidad, resistencia al agua y absorbencia suelen generar confusión. En este artículo, exploramos estas tres características esenciales de los textiles especializados.

Por qué los textiles especializados son cruciales para la seguridad

Los textiles utilizados en ambientes médicos y en organizaciones con riesgo biológico deben cumplir con este propósito: garantizar la protección contra agentes tóxicos y patógenos. Su calidad tiene un impacto directo en:

  • La reducción de accidentes y enfermedades laborales.

  • La protección del personal a riesgo biológico.

  • La menor propagación de microorganismos peligrosos.

Los textiles capaces de aislar al usuario de microorganismos peligrosos actúan como barrera para impedir la transmisión de virus, hongos, bacterias y parásitos. Para lograrlo deben tener un comportamiento especial frente a la humedad: ser impermeables, repeler líquidos, absorber o una combinación de estas propiedades son indispensables para la seguridad y la productividad en la organización.

Los textiles especializados se aplican en:

3 propiedades esenciales de los textiles especializados

Cada propiedad de un material especializado proporciona protección a los usuarios de los EPP y a los equipos, de acuerdo con el nivel de riesgo. Lo importante es determinar qué propiedad se requiere para qué momento de riesgo. Conocer la capacidad de un textil es el secreto de una buena elección.

1. Repelencia / resistencia al agua

Un material resistente al agua es el que demora la absorción de humedad. Significa que los líquidos no penetran inmediatamente en el material; las gotas se quedan sobre la superficie, hasta que algunas se secan, otras ruedan y otras traspasan el tejido. Esta condición es importante: la repelencia implica que un textil resiste temporalmente la humedad, lo que resulta fundamental al diseñar EPP e insumos para los que el contacto con fluidos sea limitado o moderado.

Factores clave:

  • Estructura del tejido:

    Poros más cerrados reducen la permeabilidad, la posibilidad de que el líquido traspase la superficie. La composición de la fibra, las estructura de los hilos y filamentos y la microestructura del área de contacto, así como la porosidad, es lo que define la capacidad alta o baja de resistir al agua. Un poro muy abierto no se resiste el impacto del líquido.

  • Ángulo de contacto:

    De acuerdo con el ángulo el líquido forma gotas bien definidas y no se extiende; o las gotas ruedan sobre la superficie sin adherirse, lo que mejora la resistencia a la penetración. ¿Qué determina el comportamiento del textil? Las superficies rugosas o con microestructuras pueden aumentar el ángulo de contacto, mejorando la repelencia al agua; los materiales tratados con agentes químicos hidrofóbicos, como fluoropolímeros, suelen tener ángulos de contacto más altos; ciertas condiciones, como la temperatura, la presión y la velocidad de impacto del líquido, afectan la estabilidad del ángulo de contacto.

  • Desgaste:

    El uso prolongado de un textil, la presión y la fricción pueden reducir su eficacia como barrera protectora.

Usos prácticos:

2. Impermeabilidad

Un material impermeable bloquea completamente el paso de líquidos y agentes contaminantes, lo que lo hace indispensable en EPP para riesgos biológicos con moderado a alto volumen de líquidos. Un material impermeable no admite el paso de líquidos. Un ejemplo claro es un guante, un delantal plástico o unas gafas protectoras.

Estos materiales ofrecen una protección prolongada.

  • Membranas selladas:

    Se trata de textiles con membranas que evitan la penetración de líquidos. Requieren manejo de las costuras y cierres (sellados) para evitar filtraciones.

  • Refuerzos en áreas críticas:

    Los textiles especializados tienen zonas impermeables que protegen las zonas más expuestas al riesgo como pecho, abdomen y mangas o alrededor de la fenestración.

  • Durabilidad:

    Si bien soportan largos periodos de uso bajo condiciones extremas, estos materiales podrán desgastarse y perder su impermeabilidad por las fuertes tareas, altas presiones o fricciones o simplemente por el tiempo de uso.

Aplicaciones en EPP:

3. Absorbencia

La absorbencia permite que un textil retenga líquidos en su estructura, contribuyendo a mantener un ambiente seco y seguro. El material se deja impregnar de humedad.

Esta propiedad varía de textil a textil, dependiendo de:

  • La construcción del tejido:

    Mientras más aire entre los hilos, mayor capacidad de absorción.

  • Grado de torsión del hilo:

    Mientras más compacto el hilo (más torción), menos espacio de aire y menos absorción.

  • Tipo de material:

    El hilo de fibras largas y finas tiene una mayor capacidad de absorción de humedad. Las telas hechas de hilo hilado absorben más que las de hilo de filamento (por el poco aire presente en el tejido). El hilo de multifilamentos de polipropileno tiene mejor absorción de humedad que el hilo de monofilamento.

La humedad es una condición propicia para los hongos, las bacterias y virus y por eso, absorber, secar bien, es una tarea que corta la propagación de estos microorganismos. Además, agilizan el trabajo de limpieza, liberando tiempo para otras tareas.

Aplicaciones en EPP y entornos sanitarios:

Conclusión

Las características de los textiles especializados son esenciales en el diseño de equipos de protección personal para entornos de riesgo biológico, en los que es necesario controlar la humedad con materiales resistentes al agua, impermeables, absorbentes o una combinación de estos factores. Comprender estas propiedades permite elegir los materiales adecuados para garantizar la seguridad del personal que trabaja en condiciones de riesgo biológico.
Una selección adecuada no solo protege contra agentes patógenos, sino que también contribuye a la optimización de costos y a la sostenibilidad operativa, haciendo frente a los desafíos que enfrentan las instituciones sanitarias y laborales en el mundo actual.

Por Katy Schuth B. – Redactora

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