Actualizado septiembre 29 – 2026
Revisado agosto 13 – 2024
Publicado agosto 19 – 2021

Qué es primero: la protección o el autocuidado

Tiempo de lectura:
5 min

En seguridad laboral, existe una discusión recurrente: ¿qué debe ir primero, la protección que da la empresa o la actitud del trabajador? La ciencia tiene una respuesta clara.

¿Subirías a un piso alto a trabajar sin elementos de protección personal, a sabiendas de que vas a caer? ¿Te expondrías deliberadamente al riesgo de contagio de un virus o de una bacteria? La respuesta es no. Pero entonces, ¿por qué observamos conductas contrarias a la prevención en las obras y los hospitales?

La mayoría de las personas, tenemos una tendencia a subestimar la probabilidad de que nos ocurran eventos negativos y a sobreestimar la probabilidad de que nos ocurran eventos positivos. En el contexto laboral, este sesgo de optimismo es una barrera cognitiva significativa para la seguridad laboral.

  • Por qué los trabajadores no usan EPP y barreras para el autocuidado laboral

Distintos estudios aportan información al respecto. Quienes creen que un evento negativo no les ocurrirá a ellos tienden a percibir menos peligro y, por lo tanto, se sienten menos motivados a tomar precauciones. Esto podría explicar este hallazgo:

«Un estudio publicado en 2022 por investigadores de la Universidad Batman y la Universidad Eskisehir Osmangazi, basado en el análisis de trabajadores del sector minero, señala que entre el 12% y el 14% de los accidentes laborales que resultan en discapacidad total tienen como causa la falta de uso del EPP adecuado» [1]

A pesar de contar con Elementos de Protección Personal de calidad, los trabajadores no los utilizaban. Encontraron que la incomodidad, la falta de formación en seguridad y la percepción de que “a mí no me va a pasar” (sesgo de optimismo) fueron las principales barreras para una cultura de seguridad sólida.

Otros análisis explican que de la forma en que el empleado evalúa su relación con el sitio de trabajo y, en particular, con su propia exposición al riesgo dependen las conductas que utiliza para prevenir el estrés, los accidentes o incluso la protección a sus compañeros. En algunos sitios de trabajo la presión por ahorrar tiempo, la formación deficiente sobre los riesgos y la seguridad, la falta de EPP y la incomodidad parecen como las causas para no usar EPP y por lo tanto, no prevenir accidentes laborales[2].

En un estudio que evaluaba al personal sanitario, se obtuvieron estos hallazgos: de un total de 325 observaciones sobre el cumplimiento de protocolos de precaución de contacto con gotitas 283 tuvieron fallas[3].

¿Qué es primero? La diferencia entre protección y autocuidado

  • EPP de riesgo biológico eficaz, cómodo y ergonómico para entornos laborales

La mayoría de las organizaciones reconoce lo que la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) promueve: que «los trabajadores deben estar protegidos contra las enfermedades en general o las enfermedades profesionales y los accidentes resultantes de su trabajo».

Cabe anotar que este compromiso sigue ampliándose y actualizando. Un hito reciente en la protección laboral lo constituye el Convenio sobre los Peligros Biológicos en el Entorno de Trabajo (C192), que establece estándares globales específicos para proteger a los trabajadores frente a virus, bacterias y otros agentes biológicos, y que comenzó a regir a partir de 2026.

Ahora bien, si la protección hace parte de la organización, el autocuidado es personal. Se trata de  la libre decisión que realizan las personas para mantener su salud y seguridad y actuar en favor de otras personas en su entorno familiar, social y laboral. Así, quien se autocuida tiene una percepción positiva de sí mismo y de los otros: cree que se es valioso solo por el hecho de existir.

En el ambiente laboral, el autocuidado se relaciona con las actividades de bienestar que las personas realizan, como hacer deporte, alimentarse bien o realizar actividades de crecimiento personal; y con el manejo de los factores de riesgo durante su trabajo.

Entrenarse para derribar barreras

  • Formación en EPP y capacitación en seguridad para la reducción de accidentes laborales

Muchas organizaciones han experimentado que al darle valor al autocuidado es posible mejorar la salud en el ambiente de trabajo. Otras implementan programas de autocuidado cuando se sienten “maduras” en los temas de seguridad y salud. Asumen que han logrado disciplina y conciencia de salud y, por lo tanto, el concepto de cuidar de sí será más fácil de asimilar.

En ambos casos, los planes atienden las necesidades de las personas, la salud de los seres humanos que comparten un lugar de trabajo. Y al mismo tiempo, reconocen que un entorno saludable propicia la productividad, la motivación, la satisfacción y calidad de vida en general.

Los expertos aseguran que tanto el autocuidado como la protección personal son susceptibles de entrenamiento:  es posible corregir creencias con respecto a los riesgos y la vida, el destino y las consecuencias de un accidente laboral; así mismo, pueden elevarse las emociones y los afectos para darle más sentido al cuidado; y administrar los conocimientos sobre el uso adecuado de los EPP.

En general, podemos afirmar que un programa ideal es el que logre:

  • Una conexión más positiva del personal con el lugar de trabajo, el equipo de trabajo y los usuarios.

  • Una mayor implicación del individuo con su propio cuidado porque tiene una actitud positiva hacia la salud, el bienestar y la vida.

  • Una búsqueda insistente en un mejor ambiente de trabajo.

  • Una reflexión permanente en la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.

Construir vidas saludables: mindfulness y formación

  • Fomentar el autocuidado y la protección para fortalecer la salud ocupacional y el clima de seguridad

Algunos estudios han encontrado que el «autocuidado se enfoca dentro de la promoción de la salud como una forma de construir vida saludable»[4]

Sin una gestión personal, los programas de seguridad en el trabajo no suelen funcionar bien. Por eso conviene diseñar estrategias de autocuidado y de salud y seguridad en el trabajo que involucren el autoconocimiento, el desarrollo emocional, intelectual, físico y trascendental y el fortalecimiento de habilidades cognoscitivas, afectivas y sociales.

Por ejemplo, la atención plena o Mindfulness está demostrando eficacia al mejorar indicadores en compromiso laboral, el logro personal, la buena calidad del sueño y la relajación, y en la reducción de indicadores negativos, como el agotamiento emocional, el estrés laboral y la ansiedad. También en mejores relaciones y rendimiento[5].

En un análisis de literatura científica y técnica, así como de lineamientos y programas institucionales relevantes, la especialista Janneth García encontró que en Colombia el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) influye de manera positiva en el autocuidado laboral y concluye que

  • Una conexión más positiva del personal con el lugar de trabajo, el equipo de trabajo y los usuarios.

  • Una mayor implicación del individuo con su propio cuidado porque tiene una actitud positiva hacia la salud, el bienestar y la vida.

  • Una búsqueda insistente en un mejor ambiente de trabajo.

  • Una reflexión permanente en la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.

«la efectividad y sostenibilidad del autocuidado laboral se fortalecen cuando la regulación se articula con procesos pedagógicos, liderazgo organizacional y participación efectiva de los trabajadores, favoreciendo su consolidación como un valor cultural y una responsabilidad compartida dentro de las organizaciones» [6]

Conclusión

¿Qué es primero, autocuidado o protección? La respuesta corta es esta: sin formación que haga conciencia sobre el riesgo y una actitud de autocuidado, hasta el mejor EPP es inefectivo.

Por eso, las organizaciones con mejores resultados en seguridad laboral no eligen entre uno u otro: integran ambos como un sistema. Implementar programas de autocuidado en conjunto con estrictas medidas de protección personal puede ser la clave para alcanzar un ambiente laboral saludable, productivo y motivador. Las organizaciones deben reconocer la importancia del equilibrio entre la seguridad estructurada y la responsabilidad individual en el cuidado de sí mismo.

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FUENTES:

[1] Nilufer Kursunoglu, Seyhan Onder,Mustafa Onder, The Evaluation of Personal Protective Equipment Usage Habit of Mining Employees Using Structural Equation Modeling

[2] Santos Weiner , Lorente Alejandro , Rojas Carmen , Mariscal Gonzalo , Lorente Rafael, Impact of personal protective equipment in preventing occupational injuries: a systematic review and meta-analysis, Frontiers in Public Health, 2025

[3] Sujan C Reddy, Amy L Valderrama, David T Kuhar, Mejorar el uso de equipos de protección personal: aplicar las lecciones aprendidas, Clinical Infectious Diseases , Volumen 69, Suplemento del número 3, 1 de octubre de 2019, páginas S165–S170, https://doi.org/10.1093/cid/ciz619

[4] Mabel Rocío Hernández SELF-CARE AND HEALTH PROMOTION IN THE WORKPLACE

[5] Kurosawa T, Adachi K, Takizawa R. Mindful Self-Compassion Smartphone Intervention for Worker Mental Health in Japan: Protocol for a Randomized Controlled Trial. JMIR Res Protoc. 2024 Jul 15;13:e53541. doi: 10.2196/53541. PMID: 39008345; PMCID: PMC11287101.

[6] García Álvarez Janneth Esperanza, El autocuidado laboral como cultura y responsabilidad compartida: una mirada comparativa entre Colombia y Estados Unidos

Por Katy Schuth B. – Redactora

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