Energía solar en la industria colombiana:
cómo evaluar la inversión
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Las tarifas de energía en Colombia se incrementaron 15,3% anual entre 2021 y 2024, siendo el repunte más alto de los últimos 23 años[1], de acuerdo con un análisis publicado en el diario La República. Si la junta de tu empresa tuviera que aprobar hoy una alternativa para contener ese costo, ¿cuál sería? Una opción que vale la pena considerar es la de generar su propia energía con paneles solares.
En el país, las cifras de la energía solar se están moviendo. Esta fuente se convirtió en un actor relevante del sistema eléctrico nacional.
En 2025, por primera vez, Colombia generó más electricidad con energía solar que con carbón: 4.473,8 gigavatios hora (GWh) frente a 3.564,2 GW[2]. ¿Cómo se explican estas cifras? Grandes parques solares entraron en operación y la buena hidrología redujo la necesidad de generación térmica.
A esto se suman los incentivos de las leyes 1715 de 2014 y 2099 de 2021: según la Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, en los últimos cuatro años se gestionaron 13.400 solicitudes de certificados, solo en 2025 se gestionaron 10.000, con una inversión asociada de COP 19,3 billones.
Qué esperar al instalar energía solar en una planta
Un sistema fotovoltaico de varios megavatios puede alimentar procesos productivos, iluminación, climatización y bombeo. Como se genera la electricidad en el mismo lugar donde se consume, se tiene más control sobre el suministro y se reducen las pérdidas asociadas al transporte.
La energía solar se aprovecha de dos maneras:
Conversión fotovoltaica
Las células de los paneles capturan la radiación y producen electricidad.
Conversión térmica
Mediante colectores solares, la radiación se transforma en calor para calentar agua o generar vapor. En las centrales termosolares, ese calor se usa para producir electricidad.
La generación solar es intermitente, porque depende del clima y de las horas de sol. Los paneles actuales siguen produciendo en días nublados o con lluvia, aunque en menor cantidad. Por eso cada caso debe ser analizado por expertos. Para garantizar el autoconsumo y el suministro nocturno, puede ser necesario conectarse a la red o instalar almacenamiento.
Una planta industrial que instala energía solar fotovoltaica puede esperar:
Reducción de los costos operativos
Protección frente a la volatilidad de los precios y del suministro de la red
Reducción medible de la huella de carbono
Costos y tiempo de recuperación de la inversión
La energía solar dejó de ser «una opción costosa de los ambientalistas» a una de las fuentes de electricidad más baratas del mundo. El cambio se originó en la caída histórica del costo de los paneles, la principal barrera de acceso a esta fuente de energía, que disminuyó alrededor de un 90% a nivel global entre 2010 y 2023, de acuerdo con datos de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA). Hoy pesan más en la inversión las estructuras de montaje, los inversores, el cableado, los servicios de ingeniería, los terrenos, y la conexión a la red.

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«El costo nivelado de la electricidad de la energía solar fotovoltaica era un 56% inferior a la media ponderada de las alternativas alimentadas con combustibles fósiles en 2023, tras haber sido un 414% más caro en 2010… La generación de energía renovable se ha convertido en la fuente por defecto de generación de nueva energía al menor coste.» [3]
El período de recuperación es el indicador más útil para medir el impacto de la inversión. En sistemas industriales y comerciales en Colombia se estima entre tres y cinco años[4]. Según proveedores del sector, el ahorro en la factura puede estar entre el 80 y el 100 %, aunque los cargos fijos y de red pueden impedir llegar al tope.
Los costos de mantenimiento son relativamente bajos: los gastos operativos anuales representan cerca del 1,5 % del valor de inversión, y disminuyen a medida que el sistema madura.
Los equipos tienen una vida útil aproximada de 25 años.
Los beneficios ambientales
La sostenibilidad económica es un argumento potente, pero no el único. Los beneficios ambientales han llevado a muchas organizaciones a evaluar el cambio. Union Medical (UM), por ejemplo, concluyó que invertir en energía solar le ayudaría a cumplir sus objetivos de sostenibilidad corporativa. Sus razones fueron estas:
Colombia tiene una ventaja geográfica. Su ubicación cercana al ecuador le da una irradiación solar promedio de 4,5 kWh/m² al día, entre 1,4 y 1,6 veces la de Alemania (2,9 a 3,3 kWh/m² diarios)[5], un referente europeo en energía solar con millones de hogares con paneles. Ese «sol tropical» permite aprovechar mejor la radiación y tener costos menores. No usarlo equivale, de alguna manera, a dejar dinero sobre la mesa.
Además, cada MWh solar evita emisiones de CO₂. UM espera una reducción anual de 31 t de CO₂e, equivalente a cultivar 513 árboles durante diez años.
Cuatro temas claves antes de decidir
La migración a la energía solar reporta beneficios, pero conviene evaluar antes los obstáculos para alcanzarlos.
1. Incentivos y certificación:
Los incentivos fiscales para proyectos de energía renovable aumentan el atractivo de la inversión. La Ley 1715 de 2014, modificada por la Ley 2099 de 2021[6], impulsa la integración de las fuentes no convencionales de energía (FNCE) y otorga beneficios de largo plazo: deducción del impuesto sobre la renta, exclusión de IVA, exención de aranceles y depreciación acelerada. El reto es el trámite: los certificados UPME requieren gestiones y tiempos que deben planearse desde el inicio.
2. Financiamiento:
Aunque varias entidades financieras ofrecen líneas especializadas para proyectos solares, el acceso a capital sigue siendo el principal obstáculo[7], se acuerdo con la opinión de expertos. Los ahorros mensuales en la factura deberían cubrir las cuotas del crédito y lograr un «costo neto cero», o incluso un flujo de caja positivo. Es una posibilidad que cada proyecto debe demostrar con sus propios números.
3. Autoconsumo, no venta:
En Colombia, el atractivo de los proyectos solares no está en instalar la mayor capacidad posible para vender a la red, sino en producir para el autoconsumo. El sistema debe entenderse como una herramienta para reducir la cuenta de electricidad, no para obtener rendimientos por venta de energía. Con tarifas que han subido cerca de un 60% desde 2020, ese enfoque gana peso.
4. Diseño del sistema:
Buscar la independencia total de la red puede resultar muy costoso. Cubrir la demanda diurna con paneles y abastecerse de la red por la noche suele ser mejor negocio. Con ese esquema, los sistemas solares en Colombia pueden cubrir entre el 80 y el 100 % del consumo eléctrico.
Conclusión
Instalar energía solar en una planta no es solo una apuesta ambiental, es una decisión estratégica de costos, especialmente si las tarifas de la red continúan al alza y la posibilidad de recuperar la inversión es inferior a cinco años.
Cuatro criterios son los que deben ordenar la decisión: dimensionar el sistema para autoconsumo diurno, resolver el esquema de financiamiento y la ingeniería e iniciar con anticipación el trámite ante la UPME para asegurar los incentivos tributarios.
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FUENTES:
[1] Tarifas de energía subieron 15,3% anual entre 2021 y 2024, la cifra más alta del siglo
[2] Por primera vez la energía solar genera más electricidad que el carbón en Colombia
[3] Costes de generación de energía renovable en 2023
[5] Mapeo Solar de Colombia: Descubre el Potencial de tu Ciudad
[6] Incentivos tributarios energías renovables en Colombia (PDF)
[7] Sempli lanza línea de crédito de hasta $300 millones por empresa para financiar energía solar
Por Katy Schuth B. – Redactora










