Actualizado agosto 5 – 2026
Revisado septiembre 10 – 2024
Publicado julio 29 – 2021

Colchones hospitalarios e infecciones:
riesgos, costos y soluciones de barrera

Tiempo de lectura:
7 min

Los colchones hospitalarios son una fuente de riesgo de IAAS que pasa desapercibida en muchos casos. Controlar esta fuente genera ahorros importantes.

  • Protocolos de bioseguridad para prevenir IAAS en hospitales

Uno de los factores más subestimados en la prevención de infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS) es la seguridad de los colchones y camillas hospitalarias. Estas superficies, que permanecen cubiertas por sábanas la mayor parte del tiempo, pueden albergar microorganismos patógenos sin que el personal sanitario advierta las alertas necesarias. Así, son un riesgo oculto para pacientes y para la institución sanitaria.

Los colchones con cortes, desgarros, grietas o desgastes se convierten en reservorios ideales para bacterias multirresistentes. Cuando los fluidos corporales penetran a través de estas imperfecciones, la humedad cargada de patógenos llega a la espuma interior. Con el peso del paciente estos agentes contaminantes regresan a la superficie y entran en contacto directo con la piel del paciente.

Evidencia científica sobre la contaminación

  • Control de bacterias multirresistentes en hospitales

Un estudio realizado en una unidad de cuidados intensivos (UCI) de un hospital universitario[1] evaluó 51 colchones y encontró bacterias resistentes en la superficie en 26 de ellos (51%). Las especies predominantes fueron Acinetobacter baumannii (69,2%), Klebsiella pneumoniae (11,5%) y Pseudomonas aeruginosa (11,5%). Los pacientes infectados tuvieron una estancia hospitalaria promedio de 41 días.

UCI Hospital universitario

51 colchones evaluados:
26 con bacterias resistentes
• 51% de los colchones •

Especies predominantes:

Acinetobacter baumannii: 69,2%
Klebsiella pneumoniae: 11,5%
Pseudomonas aeruginosa: 11,5%

Pacientes infectados:

Estancia hospitalaria
promedio de 41 días

Las bacterias multirresistentes pueden formar biopelículas en las superficies de los colchones: comunidades microbianas incrustadas en sustancias exopoliméricas equivalentes a un escudo físico. Esta estructura y resistencia hace que el desafío para la prevención de IAAS sea crítico. Primero, se adhieren al colchón; se multiplican; se dispersan; y finalmente colonizan a los pacientes.

En otro estudio[2], 2023, también en Brasil, se evidenció que los protocolos actuales son insuficientes para garantizar una desinfección completa; se analizó la efectividad de la limpieza y desinfección terminal de 40 colchones en un hospital filantrópico. Utilizando marcador fluorescente y cultivo microbiológico, se demostró una diferencia estadísticamente significativa en el recuento microbiano después del proceso de limpieza (p < 0,001). Sin embargo, con el método de marcador fluorescente (que exige la eliminación total del marcador), solo 17 colchones (42,5%) fueron aprobados tras la limpieza.

El trabajo de limpieza y desinfección no siempre es fácil, especialmente si hay zonas afectadas (esquinas, partes descascaradas). Un estudio en un hospital de los Estados Unidos reveló que más del 26% de los colchones de pacientes adultos presentaban daños ocultos en el interior de la funda del colchón. La FDA ha expresado su preocupación de que la entrada de líquidos de las fundas de colchones de camas médicas gastadas o dañadas pueda estar generalizada y en gran medida poco reconocida por los proveedores de atención médica y el personal de las instalaciones [3].

El costo de colchones vs. tratamiento de infecciones en Latinoamérica

  • Impacto económico de las infecciones asociadas a la atencion sanitaria

Reemplazar un colchón hospitalario puede costar entre US$300 y US$3.200, dependiendo de las especificaciones requeridas. En el contexto latinoamericano, donde los presupuestos hospitalarios suelen ser limitados, estos costos representan una barrera significativa para el reemplazo oportuno.

El costo de tratar una IAAS es sustancialmente mayor que el de prevenirla y tres veces o más el valor de un colchón. Dependiendo del país, la complejidad del hospital, el patógeno involucrado y el uso de dispositivos invasivos, el costo incremental medio por paciente puede variar entre US$ 500 en casos básicos hasta superar los US$ 10,000 en infecciones críticas dentro de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

En Chile, una investigación sobre infecciones del torrente sanguíneo por bacterias resistentes a antibióticos reveló que cada caso generaba un costo excedente de US$10.313 por paciente, y US$53 millones en pérdidas anuales nacionales.

Análisis de soluciones

No obstante, esta no es una batalla perdida. En un estudio realizado entre 2018-2019 en Xavier University, Cincinnati[4], se evidenció que una barrera de colchón es efectiva para para reducir las infecciones adquiridas durante la atención sanitaria por Clostridium difficile sin requerir cambios en los protocolos de limpieza. Los resultados mostraron que, si bien el costo aumentaba, también lo hacía el ahorro.  Se espera que, bajo el parámetro de 100.000 camas/día por año:

La barrera reduzca
la probabilidad de infección
en un 50%.

Una disminución
de 265 casos.

Un ahorro promedio de $1.49 por paciente por día en un hospital típico. El ahorro varía si la probabilidad de infección es baja o alta.

Los ahorros se producen básicamente por menos días de hospitalización, el costo de colchones nuevos y el costo de limpiar los colchones.

Soluciones para la contaminación: establecer barreras efectivas

Para enfrentar estos desafíos es esencial implementar soluciones que aborden la prevención de infecciones, el mantenimiento adecuado de los colchones, la prolongación de su vida útil, la disminución de costos y la sostenibilidad de la institución.

A continuación, se presentan cinco acciones clave:

Barreras protectoras: ¿cuál solución es más efectiva?

Para elegir las barreras adecuadas para estas superficies es fundamental comparar las opciones disponibles según criterios clave. Una barrera efectiva para colchones hospitalarios debe cumplir con estos requisitos:

impermeableImpermeabilidad:
Ser 100% impermeable y a la vez permitir la evacuación del vapor de humedad para evitar el aumento de temperatura cutánea.

Sellado y durabilidadSellado y durabilidad:
las costuras deben estar soldadas, no cosidas, para evitar microfiltraciones. Debe resistir ciclos repetidos de lavado y desinfección con productos químicos agresivos sin degradarse.

Validación de limpiezaValidación de limpieza:
debe contar con un proceso de lavado validado que garantice la eliminación de patógenos y la ausencia de residuos de proteínas y hemoglobina, según estándares.

CompatibilidadCompatibilidad:
debe ajustarse correctamente a diferentes modelos de camas y colchones, cubriendo tanto el colchón como el somier para una protección integral.

  • Técnicas de higiene y manejo de pacientes en cama

Además, para lograr un ahorro efectivo se deben considerar estos otros factores:

Criterio / Recurso: Gestión de fluidos

Plástico o forro plástico impermeable

El plástico es impermeable y detiene los fluidos, pero no los absorbe. El líquido queda sobre la superficie, con alto riesgo de escurrimientos en cama y entorno.

Protectores súper absorbentes UM, solución costo efectiva

Diseño de múltiples capas: la superior absorbe rápidamente los fluidos, los distribuye y los encapsula en el interior, manteniendo la superficie seca y evitando escurrimientos. Son especialmente útiles en UCI, porque son un refuerzo adicional a los pañales desechables. Cubren una amplia zona del colchón, en puntos de contacto con el paciente claves, como cadera y espalda.

Criterio / Recurso: Protección contra infecciones

Plástico o forro plástico impermeable

Actúa como barrera física, pero su eficacia se ve comprometida si presenta rasgaduras o costuras que permitan la entrada de fluidos al colchón.

Protectores súper absorbentes UM, solución costo efectiva

La capa impermeable inferior protege el colchón, mientras que el secado rápido de la superficie reduce la supervivencia de patógenos. El protector atrapará las secreciones, el agua utilizada en el baño y trabajará como barrera entre el paciente y la superficie del colchón. Al quedar atrapada la humedad no hay derrames al momento de quitar y disminuye el riesgo de que paciente deje microorganismos sobre la superficie.

Criterio / Recurso: Tiempo de detección y cambio

Plástico o forro plástico impermeable

Requiere cambio frecuente al menor signo de humedad o suciedad, lo que aumenta la carga de trabajo del personal.

Protectores súper absorbentes UM, solución costo efectiva

El protector es capaz de atrapar hasta 2000 ml de fluidos, manteniendo seco al paciente y al colchón durante un buen tiempo. Estas características hacen que sea una excelente barrera de protección para el paciente y el ambiente en el que se encuentra para su tratamiento.

Criterio / Recurso: Contaminación al paciente

Plástico o forro plástico impermeable

El contacto prolongado con la humedad acumulada en la superficie plástica puede favorecer la maceración de la piel, aumentando el riesgo de úlceras por presión e infecciones.

Protectores súper absorbentes UM, solución costo efectiva

Al mantener la superficie seca, se minimiza el riesgo de maceración cutánea y la proliferación bacteriana en contacto con la piel, protegiendo la integridad del paciente.

Criterio / Recurso: Comodidad y dignidad

Plástico o forro plástico impermeable

Poco transpirable, aumenta la temperatura local de la piel (hasta 2,13°C según estudios) y puede generar incomodidad y sudoración, afectando la comodidad. Si el cambio de sábanas demora, se afecta la dignidad del paciente.

Protectores súper absorbentes UM, solución costo efectiva

Ofrece máxima protección, higiene y comodidad al paciente durante la atención médica y las movilizaciones, porque los materiales son transpirables y suaves al tacto, mantienen una temperatura cutánea adecuada y preservan la dignidad del paciente.

Criterio / Recurso: Tareas de limpieza

Plástico o forro plástico impermeable

La limpieza superficial es fácil, pero no elimina el riesgo de contaminación cruzada si no se desecha o desinfecta adecuadamente entre pacientes.

Protectores súper absorbentes UM, solución costo efectiva

El protector se retira y se desecha. Esto evita la limpieza manual del colchón, que consume tiempo y altera al paciente. Al simplificar las tareas de desinfección, aumenta la vida útil de colchones y fundas y disminuye el costo de mantenimiento.

Responsabilidades en el mantenimiento de colchones

Un problema frecuente en los hospitales es la falta de claridad sobre quién es responsable del buen estado de los colchones. Esta ambigüedad lleva a que muchas veces los daños no sean reportados a tiempo y los colchones contaminados sigan en uso. La recomendación es designar responsables específicos en cada unidad y establecer procedimientos claros de reporte y actuación.

Las guías internacionales establecen que los colchones deben ser inspeccionados en busca de daños, penetración de fluidos y efectividad en el alivio de presión después del alta de cada paciente o, como mínimo, semanalmente. La inspección debe incluir:

  • Verificación de la superficie exterior (cortes, rasguños, perforaciones, manchas)

  • Revisión del interior de la funda en busca de manchas o daños

  • Examen del núcleo de espuma (manchas, humedad, olores, degradación)

  • Evaluación de la capacidad de alivio de presión

  • Insumos desechables para la limpieza de camas hospitalarias

Cuando la funda del colchón está dañada, debe ser reemplazada. Si el núcleo de espuma está visiblemente contaminado o degradado, el colchón completo debe ser reemplazado. La vida útil de un colchón hospitalario, con el cuidado adecuado, es de aproximadamente cinco a siete años.

Conclusión

La evidencia científica demuestra que los colchones pueden ser reservorios de bacterias multirresistentes y vehículos de transmisión de infecciones, especialmente cuando presentan daños en su superficie. Invertir en la protección adecuada de los colchones hospitalarios es, por tanto, una decisión estratégica que combina seguridad del paciente, eficiencia operativa y sostenibilidad financiera para las instituciones de salud en Latinoamérica y el mundo.

Comparadas con las fundas o los forros plásticos, las barreras absorbentes e impermeables ofrecen una protección superior al mantener la superficie seca, reducir el riesgo de maceración cutánea y simplificar las tareas de limpieza y desinfección.

Protege a tus pacientes y optimiza los costos de tu institución

La prevención de las IAAS comienza en los insumos del día a día. Reducir la contaminación cruzada en el manejo de pacientes en cama es clave para evitar complicaciones y sobrecostos por estancias prolongadas.

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Por Katy Schuth B. – Redactora

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